Artificialidad
De allí donde yo vengo les xadres acunan a sus hijes
a través del sonido del viento
y les dan cobijo a través
de una extensa vida llena de sueños,
de allí donde yo vengo mis hermanes
caminan gracias a sus cuerpos desnudos
y juegan con las olas de la orilla sin miedo
a ser devueltes al mar.
De allí donde yo vengo
las criaturas son salvajes
porque pertenecen a la tierra
y se alimentan de los frutos silvestres de los árboles.
De allí donde yo vengo
no hay edificios ni caminos
porque puedes ir hacia cualquier lugar
siempre y cuando haya una luz,
y los faros siempre se quedan encendidos.
Somos humanos pertenecientes a una naturaleza
que han sido arrastrados a un mundo lleno de artificialidad
y no,
la naturaleza nunca fue binaria,
ni neoliberal,
ni patriarcal,
ni colonial;
la naturaleza fue
sin límites
y fue sin ningún juez que golpeara la mesa dictando una sentencia.
La naturaleza fue solución mucho antes de convertirla en problema
bajo el lema siempre se ha hecho así.
La naturaleza nunca fue así
porque la naturaleza fue en la nada
y yo quiero volver a la esencia
y convertirme en ella
lejos de ninguna mirada,
sumergirme y ser sólo un cuerpo,
cuerpo cuidado porque es frágil,
cuerpo tangible,
cuerpo vivo,
cuerpo que existe sin ningún
nombre,
y cuerpo que adapta las formas que necesite para (sobre)vivir
y seguir creciendo
en un mundo en el que ser, sin más,
siendo yo,
siendo tú,
siendo nosotres,
nunca
estuvo
permitido.